Cuando hablamos de validez legal o jurídica de una firma electrónica, nos referimos al reconocimiento legal de los documentos electrónicos y de las firmas que aparecen en ellos.
Una de las características más importantes de un documento firmado digitalmente es que puede tener el mismo valor legal que uno en papel, siempre que cumpla una serie de requisitos establecidos por la ley.
En los últimos años hemos visto cómo se ha impuesto la era digital en todos los ámbitos de la vida, de modo que cada día se realizan muchas transacciones, contratos y trámites online.
Esta forma de relacionarnos ha obligado a establecer mecanismos para asegurar que los documentos digitales tengan validez legal.
La validez jurídica que tiene el documento digital garantiza que este pueda presentarse como prueba en un juicio, por ejemplo, o que tenga efectos legales entre las partes involucradas.
Validez legal de un documento digital
Para determinar la validez de un documento digital, hay que tener en cuenta tres extremos:
- Autenticidad: La autenticidad verifica la identidad de quien firma.
- Integridad: La integridad asegura que el contenido no ha sido alterado desde su firma.
- No negación o repudio: Significa que quien firmó no puede negar haberlo hecho, como si se tratara de un documento en papel firmado.
Tipos de firmas electrónicas
La firma electrónica puede dividirse en tres tipos, dependiendo del grado de seguridad y reconocimiento legal que tienen.
Nivel simple
La firma electrónica simple es la más básica. Incluye datos como un nombre escrito en un correo o una casilla marcada en un formulario.
Aunque puede ser válida en ciertos casos, su nivel de seguridad es bajo y no siempre garantiza la autenticidad.
Nivel avanzada
La firma avanzada es más segura que la anterior y usa tecnologías como claves criptográficas para vincular al firmante con el documento.
La firma electrónica avanzada permite detectar si el contenido fue modificado después de firmarse, pero es posible que no tenga validez jurídica total por sí sola, necesitando pruebas adicionales.
Nivel cualificado
La firma electrónica cualificada permite identificar al firmante mediante evidencias electrónicas. Es la firma más segura y protegida, además de que permite detectar cualquier cambio posterior en el documento tras la firma.
Para que sea válida, la firma electrónica cualificada debe haber sido creada a través de un dispositivo cualificado.
Para firmar es necesario disponer de un certificado digital y únicamente podrá usarlo la persona firmante, tras haber verificado su identidad.
Una firma electrónica cualificada tendrá un efecto jurídico equivalente al de una firma manuscrita; se presume auténtica y vinculante.
¿Qué tipo de firma elegir?
Dependerá del uso previsto del documento de que se trate.
Para trámites notariales, contratos importantes o procesos judiciales, la firma cualificada es la opción más recomendable; goza de presunción de validez jurídica y plena eficacia probatoria, equiparándose a la firma manuscrita, gracias al Reglamento eIDAS de la UE, lo que significa que es admisible como prueba en tribunales y reconocida automáticamente en toda la UE, ya que verifica la identidad del titular mediante un dispositivo seguro.
ApudActa es una solución desarrollada por Bewor Tech que cumple estrictamente con el Reglamento eIDAS. A través de la integración de mecanismos de verificación de identidad y la tecnología de Prestadores Cualificados de Servicios de Confianza (PCSC), ApudActa ofrece el máximo nivel de seguridad, integridad y garantía jurídica en la gestión y el hito de apoderamientos.
Bewor está legalmente capacitada para expedir certificados digitales (incluso mediante videoidentificación) y verificar identidades de forma segura, dotando a soluciones como ApudActa del máximo nivel de garantía jurídica y plena eficacia probatoria en el otorgamiento de apoderamientos.
Recuerda que para mejorar tus procedimientos, puedes contar con apudacta.com para gestionar los apoderamientos judiciales sin necesidad de certificado digital y con todas las garantías legales.